Ninfomanía.
En la Europa Victoriana, una mujer encantadora pero con ardientes
impulsos sexuales podía ser considerada perversa y sufrir persecuciones por parte de su familia
y las instituciones.
Exhibicionismo.
Historial clínico de un trabajador intachable que de vez en cuando,
con unas copas de más, se sentía impelido a mostrarle sus genitales
a las damas.
Homosexualidad masculina.
Relato autobiográfico de un doctor alemán que tienen que emigrar al sur de Italia para vivir su
sexualidad sin sufrir persecuciones. Interesante retrato de las subculturas
"gays" urbanas de la alemania del siglo
XIX.
Lesbianismo.
Historia de un amor imposible entre dos mujeres que, por las presiones
de su época, tienen que renunciar a su cariño y satisfacer las
expectativas sociales casándose y llevando una vida matrimonial
infeliz y frustrante.
Antipatía sexual.
Las experiencias tragicómicas de una mujer apasionada, que finge ser hombre
para poder desarrollarse profesionalmente, pero que acaba por aborrecer tanto la condición masculina que al final se
inclina por los amores lésbicos.
Sadismo.
Las extrañas conductas sexuales y fantasías de un hombre obsesionado
con las nalgas femeninas y las azotainas.
Masoquismo.
Sorprendentes confesiones de un paciente que solo se excita con
mujeres grandotas, rudas y dominantes al estilo de las que describe
Sacher-Masoch.
Fetichismo.
Triste historia de un amante del cabello femenino, que acaba siendo
internado en el manicomio por tener una manía: la de cortar
cabelleras de mujeres, por sorpresa, en el centro de París, para
luego excitarse con ellas.
Bestialismo.
Inocentes actividades copulatorias con gansos y gallinas, sometidas a
las graves consideraciones de la ley.