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En
qué tiempo del año, y en qué hora más convenga el débito, o coíto.
A los mancebos y bien fornidos y colorados, como dijimos, conviene el
coíto, o débito, y no en todas horas, ni en todos tiempos, porque así
como el otoño por ser tiempo desigual, declinante a seco y frío, es
dañoso para el tal ejercicio venéreo, así por el contrario el verano
es tiempo idoneo y convenible para ello, a lo menos es menos dañoso
para los que lo ejercitan desmoderadamente, o para los flacos y secos.
Porque
según Hipócrates en el tercero de los Aphorismos, el verano es
un tiempo muy salubérrimo y no mortífero. Y Galeno dijo que era el más
sano de todos los tiempos, porque es más templado, y que erraban los
que dicen que el verano era tiempo caliente y húmido, pues es
tiempo templado, empero en La arte curativa dijo que era caliente y
humido, como es la sangre en nosotros. Lo mismo Aristóteles, porque
dijo, que en esto tiempo se acrecentaba el calor natural, y las operaciones
naturales eran más perfectas y robustas. Empero el Conciliador, conciliando
estos lugares, dijo que el verano comparado a nuestros cuerpos es templado,
empero comparado a los otros tiempos, es caliente y húmido.
Pues
volviendo a lo que tratábamos, en el verano conviene más el coíto que
en otro tiempo, porque en este tiempo la fuerza del cuerpo es más robusta,
y el calor más templado, y tambien conviene bien en el invierno, como
lo dijo Galeno, y Avicena, porque en este tiempo el calor natural se
encierra adentro, y se une y ayunta, por lo cual la digestión se obra
muy bien, y por ende apetece más el alimento, como lo dijo Galeno en
el primero de los Aforismos. Por el contrario no conviene en el estío,
antes es muy dañoso, por haber poco calor natural, y estar las fuerzas
flacas y disoluidas por el mucho calor circunstante y por eso se deben
guardar en este tiempo del tal ejercicio venéreo. Empero las mujeres
más se encienden en lujuria en este tiempo, y le pueden ejercitar con
poco ofensa suya como lo dijo Hesio: Flagranti temporis estu Femineo
venus est vsu magis esera sexu Mitior illa viris, & saepe excita, relanguet.
Y
en tanto grado no les daña, que si muchas veces se ayuntar en al varón,
más valdrán en su salud y por contrario, se ofenderán más los varones.
Pues dice Plinio en su Natural Historia, haber muerto repentinamente
dos varones patricios, o hidalgos en el acto de la lujuria. La razon
es, porque los varones tienen los testículos, o compañones pendientes,
los cuales con el calor del estío se enflaquecen y resuelven en su virtud,
especialmente que en respecto de los de las mujeres son más cálidos
y secos, y ayuntado un calor a otro, hace mayor resolucion. Empero las
mujeres tienen los testículos adentro, y su virtud no se resuelue ni
enflaquece, antes se fortifica más, porque se une y encierra más adentro,
y por eso tienen más fortaleza en el coíto en tiempo de estío al contrario
es en el invierno, porque como las hembras sean frías y humidas, con
la frialdad del tiempo se enflaquece y resuelve su virtud genital, y
su apetito se desminuye, y en los varones se fortifica.
Esta
tal obra es muy más dañosa en el otoño, por ser como dijimos arriba
tiempo seco y frío. Empero en cuanto toca a la hora del día, se debe
decir del tal acto lo que de los ejercicios, pues no conviene immediatamente
después de repleción, ni de evacuación, ni en ayunas. Porque si se usare
immediatamente después de repleción, se seguira gota artetica, dolor
de muslos, opilaciones, generaciónes de humores gruesos y crudos, y
finalmente hidropesia, asma, temblor de todo el cuerpo, como lo dice
Avicena en sus Cánticos y como lo dijo Haliabbas en el lugar allegado.
Empero si se hace en ayunas, o con hambre, o después de alguna evacuación,
como de sangria, o de flujo de vientre, a después de sudores, o al tiempo
que tiene de hacer camara, u orina, o después de baños, o trabajos,
o tristeza, o después de algún gran cuidado, o después de velar, y mucho
peor después de vomitos. Porque si después de alguna evacuación destas
se hiciere el tal ejercicio venéreo el calor natural se enfriara y mortificara,
y la gana del comer se disminuirá, la vista se oscurecerá, los ojos
se sumiran, y algunas veces acaescerán desfallecimientos y espasmos.
Finalmente es peor después de evacuación, o en ayunas, que después de
repleción, y peor estando fríos, que estando calientes, y peor estando
desecados, que estando humedecidos, aunque en ninguna de estas destemplanzas
convenga. Empero convenga como lo dijo antes de la hora de la evacuación
de las superfluidades, lo cual se debe entender antes que llegue la
hora, en la cual se deben expeler las superfluidades del vientre y vejiga,
porque cuando viene la gana de hacer camara, o de orinar ya ha pasado
la hora del coíto. Lo cual se parece por lo que el mismo Avicena dijo:
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cum ejercicio, & motu neque post fortem animalem pasionem.
Finalmente
convenga la tal obra de Venus, cuando y al tiempo que la comida descendiere
del estomago al ventrículo, y cuando se acabare de hacer la primera
y segunda digestión, y cuando la tercera que está en las venas este
medio cumplida, como lo dijo Avicena en el lugar allegado, cúmplese
la primera y segunda digestión, y empiezase la tercera comunmente después
del primer sueño de la noche, como lo dijo Galeno: Venus que somnum
sequi debet.
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