Detalle del Cristo con la Cruz, de El Bosco

Archivos Identidades

Casa del Libro

Tratado del uso de las mujeres
del médico Francisco Núñez de Coria (1572)

 
columna fina
ISBN: 9788478449026
Arte y erotismo en el mundo clásico
de Carmen Sánchez
ISBN: 9788497421393
El jardín de Venus: cuentos eróticos y burlescos con una coda de poesías verdes
de Felix Maria Samaniego
ISBN: 9788408065616
Tu sexo es aún más tuyo
de Sylvia de Bejar
Manual del sexo iluminado: habilidades sexuales para el amante superior
de David Deida
ISBN: 9788467020571
Por amor al deseo: historia del erotismo
de Gregorio Morales
 
 Capítulo 6  Capítulo 8         

- De qué cosas se deben guardar los religiosos y varones que quieren guardar la castidad.

Porque muchos religiosos y sacerdotes puedan con facilidad sin molestia alcanzar perfectamente su intención de guardar castidad: y porque por causa de no saber cuales cosas sean las que promueven e irritan a lujuria, y cuales las que mortifiquen y desminuyan esta concupiscencia, tengo por bien en este capítulo poner por resolución las cosas de que se han de guardar, o las que deben elegir. Pues luego los que quisieren, o desearan guardarse del coíto y lujuria, deben evitar y quitar las causas que la irritan y promueven pues de otra manera puestas las causas que lo mueven y irritan, de necesidad se ha de seguir efecto.

Las causas principales que irritan a lujuria son: la primera, ventosidad o flatuosidad, la cual causa erección; la segunda es la superfluidad de la simiente, la cual incita, y fuertemente promueve a ser despedida y alanzada sin detenimiento alguno, especialmente, si la tal superfluidad es mucha en cantidad porque de estas dos causas se manifiesta la tentación y deseo de lujuria, lo cual como lo vea en Demonio, pone en el pensamiento cosas torpes, acrecienta el deseo de las mujeres, y otras cosas abominables a los religiosos.

Esta tentación acomete muchas veces a muchos, corrompe a los flacos, y los más fuertes y bien armados, y que varónilmente resisten, apenas, y con dificultad se escapan. Lo cual no acaecería si no admitiesen aquellas dos causas, conviene a saber: ventosidad, y simiente. Empero algunos redarguirán diciendo que el engendrarse ventosidad y simiente, no es en nuestra mano, pues no podemos impedir y estorbar a la naturaleza, para que no obre sus efectos. Porque pongamos por caso que Clodio tiene los riñones calientes, y los testículos, o compañones de la tal suerte, que atraen mucha sangre y la confeccionan y vuelven en simiente. ¿Cómo podrá este tal impedir y estorbar la generación de ventosidad, y de simiente? A lo cual se puede responder, que aquel tal calor de los riñones y testículos, agora sea natural, agora sea accidental, se puede refrenar y mitigar con cosas frías así puestas por de fuera, como tomadas por de dentro, especialmente estando el decúbito, o postura hacia arriba, que se dice supino decúbito, y en romance comun echarse papo arriba, y la blandura y delicadeza de la cama, y el calor.

Pero cuales cosas frías convengan, lo dirá el médico escogido segun su sabiduría, porque aplicará cosas frías, según la complexión y calor de cada uno, y según la propiedad y disposición de su cuerpo. Comunmente, como lo dijo Galeno, conviene ejercitarse en las partes de arriba, quiere decir, que se ejerciten los brazos y se refrieguen, y después del baño se hunten los lomos con aceite omphancino y de membrillos, o rosado, añadiéndoles un poco de cera, porque no se corran, y después de así cuajados lavarlos con zumo de alguna hierba fría, como es de Siempreviva, de hierba Mora de Zaragatona, del abrojo, del Poligono, de la verdolaga, aunque no despide su zumo la verdolaga fácilmente, y por eso sera bien cuando la majan echar unas gotas de agua. después de huntados con este encerado, pongan encima hojas de ruda, o de agnocasto: enfría tambien los lomos sin daño el cocimiento de la alegría, y dijo que a un hombre del pueblo que sentía gran tentación de la carne le mando poner una plancha de plomo sobre los lomos, y se le quitaron las tentaciones de la lujuria, y que se guarden del zumo de la Mandrágora, y adormideras, y de dormir sobre ellas, y que aprovecha mucho para esta tentación dormir sobre rosas. Eso todo dijo el Galeno. Pues luego, los que padecieren semejante tentacion, usen de regumento templado, el cual pueda disminuir, y apocar la sangre caliente y aguda, desminuirse ha la sangre evitando la superfluidad de manjares, porque como dijo Aristóteles en la repleción consiste la lujuria, especial si la tal repleción fuere de buenos manjares, mayormente si de suyo son multiplicativos de esperma, como son las carnes de palominos, de los gorriones, del cabrito, y sus semejantes.

Y por ende dijo Avicena que los mejores manjares para multiplicar esperma, son las carnes del cabrito macho y gordo y la carne de oveja, y los garbanzos, y cebollas, y tambien huevos frescos trémulos, y peces guisados y preparados con especias aromáticas, como agengibre, pimienta, galanga, y cosas ventosas. La razón de esto pone el Galeno en Las medicinas simples, adonde dijo que las cosas que provocan a esperma, son las cosas que abren y penetran el calor, de las cuales es de tal manera, que no deseca.

De esta manera son las especias aromáticas que hemos dicho, y por ende provocan y llaman la lujuria, y de la misma manera provocan a lujuria, las cebollas, las habas, los garbanzos, la hierba que se dice Enula... pero estas cosas mueven lujuria, porque multiplican ventosidad. También el anís, el hinojo, las almendras, las avellanas multiplican esperma, y el vino fuerte y dulce, en el cual está la lujuria, como lo dice San Pablo, y Aristoles que dijo: Vinum venéreos facit. Y Ovidio en el de remedio amoris: vina parant aminos veneri... Tambien se eviten las hierbas calientes, como la oruga, la menta, o hierbabuena, y Avicena dijo que las cosas que ayudan al coíto, son los manjares calientes y agudos y ventosos, como son los garbanzos, las vuas, las yemas de los huevos, el vino nuevo, el cual tiene propiedad de multiplicar esperma.
  

 Capítulo 6  Capítulo 8         

 

Fundamentos teóricos   ~   Textos del pasado   ~   Literatura heterodoxa


Copyright © 2008  ·  Todos los derechos reservados 
identidades@identidades.org   ·   Madrid ·